Se ha demostrado que una quemadura térmica profunda tratada con Alóe, evoluciona en 48 horas a una quemadura menor de segundo grado por la rápida regeneración de los tejidos y sin dejar casi cicatriz.
Aplicaciones con Aloe Vera:
Preparar Aplicaciones con Aloe Vera:
Zumo: el jugo del Alóe se extrae de la pulpa. Es la forma más popular de tomarlo. Se diluye una cucharada sopera en medio vaso de agua y se toma de una a tres veces al día antes de las comidas.
Gel: el Alóe forma parte del gel de ducha para poder aplicarlo así en la higiene diaria. Es una forma poco concentrada pero en cambio es una forma de aplicarlo cada día.
Fresco: Aplicar la hoja hendida directamente sobre las quemaduras, las heridas, la piel seca, las infecciones por hongos y las picaduras de insectos. Pueden tomarse hasta dos cucharadas en un vaso de agua o con zumos de frutas tres veces al día como tónico.
Pomada: Abrir varias hojas para obtener gran cantidad de gel y hervirlo hasta formar una pasta espesa que se guarda en frascos limpios en un lugar fresco y se utiliza igual que las hojas.
Vino Tónico: El gel de Alóe fermentado con miel y especias recibe el nombre de kumaryasava en la India y se emplea como tónico contra la anemia y los trastornos de la función digestiva y hepática.
Inhalaciones: Utilizar el gel en vahos contra la congestión bronquial.
Tintura: Utilizar de uno a tres mililitros por dosis, como estimulante del apetito o contra el estreñimiento.
Polvo: Se usan 100-500 mg por dosis o en forma de cápsulas como purgante para el estreñimiento persistente y para estimular el flujo de la bilis.